Arándanos: del origen a la mesa
Marcos y yo nos conocimos un verano en Formentera. Entre conversaciones bajo la luz del Mediterráneo y amigos comunes, nació una gran complicidad: él me habló de su visión y yo le conté la nuestra. Al terminar el verano, la conexión se transformó en proyecto con un encargo claro: retratar la esencia de uno de los grandes protagonistas de SanLucar: el arándano.
Para capturar la verdad de este fruto, estructuramos el trabajo en tres etapas esenciales.

Tres etapas esenciales
1. El Estudio
Extraímos la botánica pura del producto. Desarrollamos fotografía e imagen en alta definición para aislar su textura, su tono y su forma, construyendo la base gráfica necesaria para la identidad visual de la marca.
2. El Campo
Nos fuimos al barro, a la tierra. Convivimos con los farmers para aprender de su oficio y entender los tiempos del cultivo. Tocar, oler y sentir el origen fue imprescindible para comunicar la autenticidad de este manjar.
3. La Casa
Llevamos el fruto a su destino natural: lo cotidiano. Capturamos la calidez de compartir, el gesto de comer sin prisa y la belleza de integrar el arándano en la cesta y la rutina diaria del hogar.















Lo conseguimos: una narrativa completa que conecta la raíz del cultivo con el placer de cada día.


















